CHAPATAS SIN AMASADORA. MUY FÁCIL, HECHAS EN CASA.

Siguiendo vuestras peticiones continúo elaborando recetas de pan fáciles, que se pueden preparar en casa sin mucho esfuerzo. Esta vez voy a hacer unas deliciosas chapatas, son ideales para rellenar con embutidos, tostaditas con aceite de oliva y jamón, o si lo preferís tal cual, ¡para sopear!

Las auténticas chapatas son de origen italiano y necesitan un proceso de elaboración mucho más complejo, utilizan un pre-fermento denominado “Biga italiana” que les proporciona sus características de aroma y sabor. En este caso, he usado la masa madre convencional, que ya os expliqué en una entrada anterior, pero que podéis volver a ver si no la recordáis pinchando en el enlace. Otra característica de las chapatas italianas son su alveolado irregular, de grandes orificios, en los que se forman esos charquitos de aceite tan deliciosos; eso es debido a su fermentación en bloque, que así se llama, para entendernos, se fermentan en una sola pieza. También influye la gran proporción de agua que contienen, a diferencia de los panes que os he compartido hasta ahora.

INGREDIENTES:

HARINA PANADERA 1 Kg (W150 a 250) o lo que es lo mismo, fijaros que tenga entre 10´50 a 12’50 g. de proteínas por 100 g., lo indica en el paquete.
AGUA 800 g
SAL FINA 20 g
LEVADURA FRESCA 18g. / LIOFILIZADA (Seca) 6g.
MASA MADRE 200 g

ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA (Cantidad suficiente para trabajar la masa).

(La masa madre no es imprescindible para elaborar esta receta, pero  mejorará las cualidades de tu pan, podrías perfectamente realizar esta misma receta sin masa madre, no obstante si la usas tu pan estará más rico y se mantendrá  fresco por más tiempo, si decides prepararla pincha para obtener la receta, teniendo en cuenta que deberás prepararla el día antes).

ELABORACIÓN:

Voy a intentar explicaros todo con detalle y resolver las dudas que suelen platearme más menudo.


1.- Pesamos correctamente todos los ingredientes:

2.- Hacer un volcán con la harina dentro de un bol, en el centro colocar todos los ingredientes excepto la levadura.

3.- Mezclar todos los ingredientes amasando dentro del recipiente, la masa al contener gran cantidad de agua será muy pegajosa por más tiempo que en los panes de menor hidratación, pero no asustaos, ni añadir más cantidad de harina a la masa, sólo es cuestión de un reposo adecuado.

4.- Dar un primer reposo a la masa dentro del bol cuando ya la veáis que queda homogénea, aunque siga estando pegajosa, en serio, no tened miedo por eso. Tenedla así “tapadita” con un film o paño de lino limpio protegida de corrientes de aire, durante unos 10 o 15 minutos.

5.-Amasar de nuevo, dándole dobleces a la masa y volver a repetir el proceso de reposo indicado en el apartado anterior.

6.- Granulad la levadura si es fresca, o desleír en un poquito de agua tibia si es seca, hacer un hueco en el centro de la masa e integrarla realizando un amasado sencillo.

7.- Reposar de nuevo otros 10 o 15 minutos más en las mismas condiciones.

8.- Pasado este tiempo la masa debe haberse transformado, es mágico lo que hacen los reposos, poneos aceite de oliva en las manos, que además de evitar que se os agarre la masa, aportará sabor y jugosidad a vuestro pan.

9.- Pasad la masa a la superficie de trabajo bien enharinada. Realizar dobleces tal como os indico en las fotografías; con esto conseguiremos que la masa adquiera fuerza y se forme la red de gluten, es decir, la masa adquiera un equilibrio entre elasticidad y tenacidad, que le permita aguantar el gas (CO2), que se formará con la fermentación, y que constituirán los futuros alveolos o “huequitos”, que van conseguir que nuestro pan sea esponjoso.

10.- Realizar un bolillo apretando la masa con los dobleces hacia dentro, y volver al bol en cuya base hemos puesto más harina. ( Las masas se pegan cuando la dejamos reposando en contacto con cualquier superficie). En este caso el reposo es para que pierda elasticidad y nos permita estirarla con el rodillo, sino tenéis rodillo no es imprescindible podéis darle forma aplanándola con vuestras propias manos, eso si, no olvidad impregnároslas con abundante aceite previamente.

11.- Estirad la masa y colocadla en un recipiente plano en el que hayáis puesto bastante harina, podéis poned aceite en su lugar, si preferís. No olvidaos de los laterales o se os pegará la masa y será imposible desprenderla con facilidad, si os ocurriera usad la rasqueta o un cuchillo para separarla.

12.- Tapad la masa con vuestro paño o con un plástico alimentario limpio, y dejad fermentar hasta que doble su volumen. Si la ponemos en un lugar cálido de la cocina, o dentro del horno en el que previamente hemos colocado un cazo con agua hirviendo aceleraremos el proceso de fermentado, pero no es imprescindible. La fermentación durará sobre una hora, u hora y media.

13.- Precalentad el horno a 220ºC, calor arriba y abajo, unos quince minutos antes de que finalice el tiempo de fermentación. ¡Ojo, si la hemos fermentado dentro del horno la sacaremos y terminaremos la fermentación a temperatura ambiente!

14.- Cuando la masa haya doblado su volumen inicial, la destapamos, le damos la vuelta y la dejamos caer sobre la mesa o encimera, con bastante cantidad de harina.

15.- Cortad en porciones rectangulares, del tamaño que más nos guste. Es importante ir cortando y separando a la vez sino se volverá a pegar con la masa total. Yo he usado una rasqueta, pero sino tenéis un cuchillo grande os sirve igualmente.

16.- Colocad sobre la placa del horno previamente enharinada, separadas unas de otras pues van a crecer un poco más con el horneado.

17.- Espolvoread la superficie con un poco de harina, no es imprescindible pero le da muy buen aspecto. Introducir en el horno, cerrad la puerta y bajar la temperatura a 190ºC.

18.- Mantener horneando durante unos 35 a 50 minutos, dependiendo del tamaño que le hayáis dado; los últimos 10 minutos podéis abrir ligeramente la puerta del horno para que se salga el exceso de humedad y conseguir una corteza más crujiente.

19.- Sacar y enfriar preferiblemente sobre una rejilla. No es conveniente taparlas hasta que no se hayan enfriado por completo, de lo contrario se humedecerán y la superficie y perderá la textura crujiente.

20.- Podéis consumirla directamente o congelar para otro momento, en este caso en una bolsa cerrada bien protegidas de la humedad.

Pizza Casera:

Continuamos en casa, hoy es viernes, no podemos pedir pizza, ni salir a ningún restaurante a cenar, así que puedes ir preparándote para mañana, “sábado, peli, sofá y pizza casera”.

¡Vete adelantándo hoy tu masa madre, y mañana por la mañana, en un rato, una deliciosa y rápida masa para tu pizza!

Lo mejor es prepararla por la mañana y dejarla madurando en nuestro frigorífico hasta la hora de la cena, también es aconsejable, que utilicemos una proporción de masa madre para mejorar su sabor, aroma, fermentación, etc., aunque no es imprescindible.

¡Manos a la obra! Bueno a la masa…

INGREDIENTES:

-Para una bandeja de horno convencional tomaremos como base 300 gr. de harina.

– Agua 180 gr.

Masa madre 60 gr./ en su defecto 6 gr. de levadura fresca, o 2 gr. de levadura de panadería seca.

– Sal 6 gr.

– Aceite de oliva ( Virgen Extra, preferiblemente siempre) 25 gr.

ELABORACIÓN:

1.- Pesamos correctamente todos los ingredientes:

2.- Comenzar a mezclar y amasar todos los ingredientes excepto la levadura, (si vamos a usar masa madre la pondremos desde el principio):

3.- Cuando la masa tenga un aspecto homogéneo y comience a despegarse de las paredes del recipiente, continuar amasando sobre la superficie de trabajo:

Amasar como sepamos, no es tan importante si luego damos los reposos necesarios, si ya has hecho pan, esto te resultará muy fácil, ya que realmente se trata de una masa de panadería a la que hemos añadido aceite de oliva.

4.- Hacer una bola con la masa y dejarla en reposo en el bol previamente enharinado, bien tapada, con un paño de lino limpio, o papel film, protegida de las corrientes de aire, para evitar que cree costra en su superficie. Con esta operación conseguiremos que la masa nos ayude a la formación de la red de gluten mediante su propia autohidratación (autolisis).

Significa que la masa conseguirá la textura idónea para aguantar el gas de la fermentación.

5.- Pasados 10 ó 15 minutos, volver a amasar, y repetir el reposo en las condiciones que se indican anteriormente, volver a amasar y así sucesivamente unas tres o cuatro veces.

6.- Comprobar la formación de red de gluten de la masa, e incorporar la levadura, si ésta es correcta, en el caso de que hayamos puesto sólo masa madre nos saltaremos este paso, pero si es importante asegurarnos de que la masa ha adquirido una red de gluten idónea para soportar la fermentación.

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(Para saber si es el  momento idóneo para añadir la levadura, debemos tomar,  con las manos enharinadas, un trozo de masa y abrirla finamente. Si la red de gluten está bien formada la masa podrá estirarse sin dificultad hasta conseguir un fino velo, que al rasgarse lo hace con una incisión de borde liso, no dentado; éste será el momento de incorporar la levadura, si no continuaremos amasando unos minutos más).

7.- Para incorporar la levadura puedes deshacerla previamente en un vasito con un poco de azúcar o agua templada, comprobarás que en unos minutos se ha vuelto líquida. Amasar bien para que la levadura se integre y se reparta bien por toda la masa.

8.- Hacer un nuevo reposo de 10 minutos, en las mismas condiciones que estábamos siguiendo.

9.- Bolear la masa, hacer una bola grande con la masa, intentando recogerla hacía adentro, y que la base no se mueva de la mesa, es decir dar movimiento de rotación sobre sí misma, no rodar por la mesa, e intentar incorporar fuerza a la masa, hasta obtener una superficie lisa y brillante.

10.- Pasar a nuevamente al bol, cubrir con una película de papel film, sin apretar la masa y otra que cierre el bol para evitar el contacto directo con la humedad.

11.- Reservar en el refrigerador hasta el momento de su uso, preferiblemente de unas cinco o seis horas. Otra forma de proceder es prepararla con una o dos horas de antelación y mantenerla a temperatura ambiente en un lugar donde no haga excesivo calor.

12.- Sacar la masa del bol sobre una superficie espolvoreada con harina, puedes usar también harina especial para fritura o sémolina, ambas proceden de la molturación del trigo, pero al tener calibre más grueso darán a tu pizza un acabado crujiente muy agradable.

Al estirar la masa intenta ir dándole forma rectangular para que se adapte a la bandeja del horno, para ello ayúdate con las manos, pero no estires con demasiada fuerza para no desgarrar la masa. “Procura no hacer un fantasma, jajaj, pasa mucho al principio”. Si te ha salido muy mal y quieres volver hacer una bola y estirarla de nuevo, recuerda que haz de dejarla en reposo al menos 10 minutos para que la masa se relaje y pierda elasticidad, sino te resultará imposible.

12.- Cuando tu masa tenga un grosor de medio centímetro aproximadamente, enróllala en el rodillo y déjala caer sobre la bandeja del horno, preferiblemente sobre papel de horno, sino tienes, espolvorea bien de harina la bandeja previamente, para evitar que la masa se te pegue a ella.

13.- Pon tu horno a precalentar a 200ºC, con calor arriba y abajo.

14.- Ahora puedes elegir los ingredientes para guarnecer a tu gusto, en este caso yo elegí lo que tenía en casa, tomate triturado, cebolla y pimiento frescos, tiras de bacon, queso roquefort, champiñones, aceitunas negras, orégano seco y pimienta verde, eso me encanta, ¡Me encanta ponerle a la pizza pimienta verde!

15.- Hornea tu pizza durante unos 15-20 minutos dependiendo del tipo de horno, el grosor de la masa, etc. o tu gusto personal.

Y ya ves, lista para disfrutarla viendo una peli en familia, ¿Qué cosa mejor podemos hacer en estos momentos?

MASA MADRE hecha en casa, (PRE-FERMENTO) PARA NUESTRO PAN:

La masa madre auténtica no debe llevar levadura comercial, es decir levadura que hayamos comprado y que haya sido obtenida en la industria, pero a veces, no tenemos disponibilidad o tiempo para preparar una masa a partir de las levaduras que están en el aire, en las pieles de las frutas como las manzanas ecológicas, las pasas, la harina de granos de trigo completos, etc… Para obtener este tipo de masa, y que sea efectiva se precisan meses, y sobre todo luego hay que mantenerla, refrescarla cada día, o cada dos días, cuestión que para muchos, que no preparan pan a diario se sale de sus posibilidades. En el caso de que esta sea tu situación quiero ayudarte a preparar un pre-fermento, prefiero llamarlo así, pues la auténtica “masa madre” ya te explicado no debe estar inoculada con levadura que hayamos comprado. Las ventajas de usar pre-fermentos o masa madre en el pan son muchas, mejora su sabor, aumenta su durabilidad en perfecto estado, pues al ser algo ácidos previene de la formación de mohos, consigue una fermentación más homogénea y sobre todo ayuda a la digestibilidad del pan ya que contribuye a que se rompan lentamente los enlaces largos y cadenas de hidratos de carbonos y proteínas, a la vez que activa la acción de las encimas que intervienen este proceso.

Para preparar este pre-fermento necesitas los siguientes ingredientes:

Harina panadera 100 g

Agua 55 g

Levadura de panadería fresca 3 g. / seca 1 g.

Sal 2 g

Elaboración:

1.- Pesamos correctamente todos los ingredientes.


2.- Mezclar todos los componentes dentro de un bol.


3.- Cuando la masa deje de estar pegajosa, sacar del bol y trabajar sobre la superficie de la mesa, amasando hasta que obtengamos una masa homogénea y elástica.

4.- Hacer una bola con la masa, enharinar la base de un bol pequeño y colocarla dentro, bien tapada con un papel fin o con un paño de lino seco y limpio ( no apretar la masa, para que pueda crecer).

5.- Mantener a temperatura ambiente unas dos horas, hasta que aumente su volumen a un tercio más o menos, y conservar en el frigorífico hasta el día siguiente.

6.- Es aconsejable sacar el pre-fermento del frigorífico una hora antes de su uso para que no aporte demasiado frío a la masa de pan, que tardaría más en comenzar a fermentar.

7.- Este pre-fermento es muy versátil y nos servirá para preparar panes de todo tipo pues su sabor es neutro, así como masas de bollería.

PAN HECHO A MANO EN CASA, SÚPER-FÁCIL:

En estos días tan complicados de confinamiento, todo el mundo está mandándome whatsApps y mensajes interesándose por saber como hacer el pan en casa. Tengo que confesaros que cuando comenzó todo esto, lo primero que compré fueron distintos tipos de harina, levadura de panadería fresca y también liofilizada (seca, en polvo para entendernos), pues la otra tiene un periodo de caducidad muy corto, y como no sabía cuanto tiempo se prologaría el encierro, quise asegurarme de que no me faltara levadura para mi pan.

Desde que comenzó el recogimiento he preparado el pan cada dos días, he hecho pan marroquí, pan de cerveza negra y avena, pan de maíz y yogur, y pan blanco de alta hidratación…, todo ello sin amasadora, pues la tengo en la casa del campo. Os cuento esto para que entendáis que para hacer un buen pan no hacen falta grandes cosas, mi cocina es muy pequeña y sólo tengo un horno normal y corriente, sin prestaciones extra, ni ventilador ni nada de nada; lo que si juega en mi favor es la experiencia de conocer bien las masas de panadería.

Siempre digo que las masas hay que observarlas y darles lo que te están pidiendo en cada momento, se trata de saber interpretar su leguaje y establer una comunicación con ellas, no olvidemos que son colonias de millones de seres vivos. Si mimamos nuestra masa, y le permitimos vivir y desarrollarse en las mejores condiciones, las levaduras, bacterias acéticas, lácticas, …y demás componentes que las integran, nos devolverán el favor con creces.

Para comenzar os voy a compartir una de las recetas más sencillas, ya poco a poco podemos ir complicándonos, por ahora empecemos con lo más básico, pero no por ello menos sabroso; la verdad es que el resultado es una pasada, ya me iréis contando, bueno no me enrollo más y pasemos a la acción:

INGREDIENTES:

HARINA PANADERA 500g
AGUA 340 g
SAL FINA 10 g
LEVADURA FRESCA 9 g. / LIOFILIZADA (Seca) 3g.
MASA MADRE 100 g

(La masa madre no es imprescindible para elaborar esta receta, pero  mejorará las cualidades de tu pan, podrías perfectamente realizar esta misma receta sin masa madre, no obstante si la usas tu pan estará más rico y se mantendrá  fresco por más tiempo, si decides prepararla pincha para obtener la receta, teniendo en cuenta que deberás prepararla el día antes).

ELABORACIÓN:

Voy a intentar explicaros todo con detalle y resolver las dudas que suelen platearme más menudo.


1.- Pesamos correctamente todos los ingredientes:


2.- Hacer un volcán con la harina dentro de un bol, en el centro colocar todos los ingredientes excepto la levadura:


3.- Comenzar a mezclar desde el centro del volcán hacia afuera.


4.- Cuando la masa deje de estar pegajosa, sacar del bol y trabajar sobre la superficie de la mesa:

Amasar como sepamos, no es tan importante si luego damos los reposos necesarios, todos sabemos más o menos como se trabaja una masa, da igual que se trate de pan, pestiños, empanada…, (en este caso, quiero decir, si luego seguimos los consejos que os comparto).

5.- Hacer una bola con la masa y dejarla en reposo en el bol previamente enharinado, bien tapada con un paño de lino limpio, o papel film, protegida de las corrientes de aire, para evitar que cree costra en su superficie. Con esta operación conseguiremos que la masa nos ayude a la formación de la red de gluten mediante su propia autohidratación (autolisis).

¿Qué significa esto?

Significa que la masa conseguirá la textura idónea para aguantar el gas de la fermentación, lo que hará que nuestro pan este esponjoso. Siempre le explico a mis alumnos que la masa es como un chicle, antes de hidratarlo con nuestra saliva y de masticarlo, (o sea, amasarlo), es imposible hacer una pompa. Con el pan ocurre exactamente lo mismo, sino hidratamos la harina y no la amasamos no conseguimos la plasticidad necesaria para soportar las “burbujitas” de gas que nos aporta la fermentación.


6.- Pasados 10 ó 15 minutos, volver a amasar, y repetir el reposo en las condiciones que se indican anteriormente, volver a amasar y así sucesivamente unas tres o cuatro veces.


7.- Comprobar la formación de red de gluten de la masa, e incorporar la levadura, si ésta es correcta.

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(Para saber si es el  momento idóneo para añadir la levadura, debemos tomar,  con las manos enharinadas, un trozo de masa y abrirla finamente. Si la red de gluten está bien formada la masa podrá estirarse sin dificultad hasta conseguir un fino velo, que al rasgarse lo hace con una incisión de borde liso, no dentado; éste será el momento de incorporar la levadura, si no continuaremos amasando unos minutos más).

8.- Para incorporar la levadura puedes deshacerla previamente en un vasito con un poco de azúcar o agua templada, comprobarás que en unos minutos se ha vuelto líquida. Amasar bien para que la levadura se integre y se reparta bien por todo la masa.

9.- Hacer un nuevo reposo de 10 minutos, en las mismas condiciones que estábamos siguiendo.

8.- Bolear la masa, hacer una bola grande con la masa, intentando recogerla hacía adentro, y que la base no se mueva de la mesa, es decir dar movimiento de rotación sobre sí misma, no rodar por la mesa, intentar incorporar fuerza a la masa hasta obtener una superficie lisa y brillante.

(Sino somos expertos, no pasa nada, sólo nos quedará una superficie menos bonita, pero el pan quedará igualmente bueno).


9.- Proceder a la fermentación, puede hacerse tapada con el paño que usamos anteriormente o destapada metida en el horno en el que previamente hemos introducido un cazo con agua en ebullición de manera que el cristal de la puerta esté totalmente empañado. Es aconsejable a media fermentación repetir esta misma operación.


10.- Cuando el pan haya casi doblado su volumen inicial, sacar del horno, si lo hemos fermentado ahí, y precalentar el mismo a 220ºC.

(El tiempo de fermentación es aproximadamente una hora u hora y media, dependiendo si la hemos hecho a temperatura ambiente o dentro del horno. También si es invierno o verano.)

Ojo: la mayoría de las veces el pan os sale duro pues no le dais el tiempo optimo de fermentación, si la hacéis insuficiente no tendrá bastantes pompitas de gas, para entendernos, y si os pasáis de fermentación al moverlo o hacerle los cortes, se romperán estas burbujas por exceso de gas, con lo cual el resultado es el mismo.


11.- Realizar el corte superficial de la pieza que nosotros llamamos greñado. Utilizar una cuchilla o cuchillo bien afilado, si se prefiere puede dejarse la superficie
lisa sin cortes, en este caso realizaremos una fermentación mayor, al límite, así evitaremos que el pan reviente en la última y más potente fermentación que tiene lugar dentro del horno.

En este caso, lo que yo he hecho ha sido darle la vuelta y espolvorearlo de harina justo antes de entrar en el horno.


12.- Introducir el pan en el horno y pulverizar las paredes del mismo con agua para formar vapor al inicio de la cocción y así poder conseguir una corteza fina, crujiente y brillante.
13.- Bajar la temperatura a 190º/180ºC dependiendo del tamaño de la pieza, a más volumen menos temperatura, como referencia, un pan de 1 kg estará aproximadamente una hora cociendo.

Pan Hecho a mano
¡NUESTRO PAN ESTÁ LISTO PARA COMER!

MORINGA, LA POCIÓN MÁGICA DE CONIL

CONNATUR, MORINGA DE CONIL (Juan Diego Marin Sanz)

“Estamos en el año 2019 después de Cristo. Una aldea poblada por irreductibles conileños resiste, todavía y como siempre, al invasor…”

La empresa CONNATUR de Roche (Conil), destinada al cultivo del “Árbol de la vida” (Moringa Oleifera), en una muestra de generosidad por compartir la esmerada labor que están llevando a cabo, y en colaboración con la tarea organizativa de las compañeras de Cuarto y mitad: http://cuartoymita.net., crean las jornadas que tuvieron lugar el pasado sábado 13 de julio, en la propia finca de Connatur y sus instalaciones anexas. En esta visita pudimos ser partícipes algunos activistas del mundo de la gastronomía: Las ya citadas Pepi Relinque y Ángela Gallego, del Blog Cuarto y Mitad, y pioneras en el mundo de la comunicación e investigación sobre la cocina de Cádiz desde el grupo Gastronómico el Almirez, al que han pertenecido durante muchos años. También nuestra gran conocida y admirada Charo Barrios, periodista gastronómica y creadora entre otras muchas cosas, de un blog que goza de gran éxito y numerosos seguidores:https://www.comeencasa.net, Jesús Núñez de Radio Marca, Mario Juan Amaya Aragón y Carmen Ibañez Quignon. Disfrutamos y aprendimos todo el proceso de obtención, tratamiento y comercialización de un producto aquí novedoso, pero cuyo cultivo en otras regiones se conoce por sus propiedades beneficiosas y curativas, “casi mágicas” desde tiempos ancestrales.

La moringa es un arbusto originario de las regiones tropicales de la India, Asia y África.

Hace algunos años en una visita al desierto de Merzouga en Marruecos, tuve mi primer contacto con la planta, mi amigo Lhou Itrane, estaba haciendo ensayos de labranza con una pequeña plantación que había preparado en las áridas tierras de su propia casa en Erfoud, junto al desierto de Merzouga (Marruecos). Me fascinaron las leyendas, y estudios más fiables y exhaustivos, que encontré sobre ese vegetal, para mí desconocido hasta ese momento.

Lhou Itrane, plantación de moringa en Erfoud (Marruecos)

Como ustedes saben, se trata de uno de los denominados: Súper-alimentos por la gran cantidad de nutrientes que posee en dosis muy pequeñas de ingesta, situación que ha sido aprovechada para erradicar o paliar situaciones de desnutrición en sus países de origen, así como en otros cuyo cultivo es más reciente, América latina, Caribe colombiano, Islas del pacífico…

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), actualmente se está usando como suplemento alimenticio para niños, mujeres embarazadas y adultos mayores, además de prevenir hasta 300 enfermedades, gracias a sus propiedades antibióticas, contra el tripanosoma y la hipotensión o tensión baja, antiespasmódicas, antiulcerosas, antiinflamatorias, hipocolesterolémicas e hipoglucémicas. Cura los espasmos, las úlceras y las inflamaciones. Esto lógicamente se hace posible gracias a la composición química de sus órganos que la sitúan en un espacio privilegiado dentro del reino vegetal.

COMPOSICIÓN NUTRICIONAL:

Cada 100 g, de vaina con semillas contienen:

86,9 g de agua; 2,5 g de proteínas; 0,1 g de grasa, 8,5 g de carbohidratos, fibra 4,8 g, 2,0 g de ceniza; 30 mg de calcio, 110 mg de fósforo, 5,3 mg de hierro, 184 UI de vitamina A, 0,2 mg de niacina, 120 mg de ácido ascórbico, 310 µg de cobre y 1,8 µg de yodo. El núcleo de la semilla contiene 38,4 g de proteína cruda y 34,7% de aceite graso. El aceite de la semilla bcontiene 9,3% de ácido palmítico, 7,4% de ácido esteárico, 8,6% ácido behénico y 65,7% de ácido oleico Entre los ácidos grasos también han sido reportados los ácidos mirístico y lignocérico. La torta después de la extracción de aceite contiene 58,9% de proteína cruda.1​

Las hojas contienen por cada 100 g:

75 g de agua, 6,7 g de proteínas, 1,7 g de grasa, 14,3 g de carbohidratos, 0,9 g de fibra, 2,3 g de ceniza, 440 mg de calcio, 70 mg de fósforo, 7 mg hierro, 110 µg de cobre, 5,1 µg de yodo, 11.300 UI de vitamina A, 120 µg vitamina B, 0,8 mg de ácido nicotínico, 220 mg de ácido ascórbico y 7,4 mg de tocoferol. Se encuentran sustancias estrogénicas, incluyendo el compuesto β-sitosterol y una pectín esterasa.

De la moringa pueden utilizarse sus hojas, semillas y raíz. Tanto la empresa conileña (CONNATUR), como Lhou Itrane, están comercializando únicamente sus hojas, a las que una vez extraídas de la planta someten únicamente a un proceso de secado natural, por efecto del sol y el aire, posterior molturación y envasado, sin más, nada de conservantes ni aditivos.

Recolecta y molturación de la moringa en Erfoud.

Instalaciones para el secado de las hojas de moringa CONNATUR

La gran sorpresa es que ya no es necesario trasladarse a lugares lejanos para poder adquirir esta “Poción mágica”, la tenemos aquí mismito, en Conil, y además, ecológica, su cultivo está exento del uso de pesticidas y otras sustancias contrarias a su efecto como medicamento natural, agente preventivo de enfermedades o suplemento alimenticio.

Podéis comprarla en los siguientes establecimientos cercanos:

Cádiz
Bendito Alimento, Víquez, BioMartínez, Con la Mesa Puesta, Parafarmacia del Mar, Al-Andalus Gourmet, La Sostenible, Herbolario Carmen Calvo, Herbolario La Mándragora.

San Fernando
Parasalud, Farmasur, Herbolario Mercedes Valdepeñas.

Chiclana
Herboristeria La Milagrosa, Herbolario Pura Vida,Herboristeria Dos Bahías, Herboristeria La Salud.

Conil de la Frontera
Farmacia del Carmen, Farmacia La Atalaya, Farmacia El Colorado, Herbolario Verde Esperanza, Herbolario Mundo Holístico, La Atalaya Gourmet, Caur , Alimentación Los Pinos, Alimentación Cigarron, Mímate, Alimentación Almazo, El souvenir de Conil, Más que Cajas Gourmet, Alimentación Isabel, Paco Ortega, Alimentación Rubio, Cooperativa Las Virtudes, Aquí Cádiz Cádiz.

Vejer
La Kombucheria, El Abuelo, Alimentación Lorena, Pedro Moreno Gourmet, Venta Pinto, Herbolario La Breña.

Zahora
Alimentación San José, Alimentación López y Rodríguez.

Barbate
Herbolarios La Brena, Alimentación Madove, Envasados de Cádiz.

Zahara de Los Atunes
TuParafarmacia.com.

Bolonia
Farmacia de Bolonia, Alimentación La Curva, Aires de Bolonia.

Tarifa
La Biododeguita, Herbolario El Olivo.

Algeciras
Herbolario Jadra, Herbolario Maria Luisa C.C. Los Barrios, Herboristeria Las Colinas, Cerezo Sport, Pedro Molares Terapias Naturales, MuscleCut.

La Línea
Herboristeria Sandra , Herboristeria Pilar.

San Roque
Punto Natural.

Alcalá de Los Gazules
Alimentación El Pincho, Alimentación Sandra.

Ubrique
Herboristeria Ana Salgueiro Román.

Jerez de la Frontera
La Panacea, Punta Natura, Energyum Sport, Carlos Soriano Gourmet.

Puerto Santa Maria
Herboristeria La Argentina, Om Nature, Activa Club, Bio Landia.

Rota
Terapias Naturales, Salud Natural, La Máquina Alimentación Ecológica.

San Lucar de Barrameda
Salud Natural, Farmasana, Herbosur, Ca Moña.

Trebujena
Ca Moña.

El Cuervo
Herbolario Menta

Dos Palacios
Naturgrin.

GASTRONOMÍA:

La moringa tiene un sabor suave, a hierba verde, que se adapta a multitud de elaboraciones dulces y saladas, como bien nos demostró el Chef Bartolo Gómez, miembro de la Asociación Gastronómica de Conil “Los Borriquetes”, que nos preparó un gran menú cuyo tema principal ya imagináis cual fue… El pan también protagonista del festín, una voluminosa y jugosa Hogaza de Moringa y arándanos secos elaborada por Dani Ramos, propietario del Obrador “La Cremita”.

Webgrafía:

https://es.wikipedia.org/wiki/Moringa_oleifera, https://ecoinventos.com/moringa-el-arbol-que-promete-acabar-con-el-hambre-en-el-mundo/,

Cápsulas de Moringa – Connatur

VI RUTA DEL RETINTO EN CONIL

 

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El pasado sábado 1 de diciembre dio comienzo la tan esperada VI Ruta Gastronómica del Retinto en Conil. El encuentro se celebró en la plaza de abastos a partir de las 13:00 horas de la tarde. El Mercado era una verdadera feria, el bullicio y el aroma a buena cocina   impregnaban  el ambiente con sabor a fiesta. Conil, siempre a la vanguardia, un pueblo que ha sabido  siempre aprovechar al máximo las cualidades naturales de su ubicación; aunque goza de los mejores productos del mercado por razones que se deben sólo a la buena fortuna del destino, Conil es humilde pero a la vez implacable. Cuando se trata de defender su cocina, se mantiene siempre en el frente. Cuenta con tres grandes Rutas Gastronómicas, que coinciden con la temporada de sus tres grandes productos: “Jornadas Gastronómicas de la Huerta” en marzo, “Ruta Gastronómica de la Carne de Retinto”, por noviembre y diciembre, y la más antigua y popular la “Ruta del Atún” en la época de pesca, cuando los atunes son capturados en las ancestrales almadrabas,  por mayo y junio, fecha en la que los atunes pasan por Conil en busca del Mediterráneo.

Este pueblo gaditano se ha convertido en  un referente a nivel estatal e internacional. El tratamiento que hacen de sus materias primas traspasa fronteras, al igual que la generosidad y el buen hacer de sus habitantes. Es realmente envidiable el carácter   cooperativo de su gente, la colaboración y el apoyo mutuo que se palpa entre  restauradores, chefs, miembros del equipo del Ayuntamiento…

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A mi izda Cristobal de Alba Sánchez, propietario, jefe de cocina del Restaurante Puerta Cai y Ganador del Primer premio de la Ruta del Atún 2018. A mi derecha Simone Spagnolo, profesor de cocina de la Escuela de Hostelería de Roma.

Esta vez he tenido la suerte de que me invitasen como jurado, así que aprovecho este privilegio para, con gran orgullo, difundir el resultado de lo que como en otras ocasiones, considero la recompensa del buen hacer de las manos profesionales de los cocineros y cocineras de Conil. ¡Enhorabuena a toda la Hostelería de Conil!

PREMIADOS:

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PRIMER PREMIO: Pecho de Retinto al horno en bollito Bretzel del Resto Bar ” La Almazara”.

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SEGUNDO PREMIO: Usuzukuri de Retinto de “La Barra de Rosario”.

 

PARTICIPANTES POR ORDEN DE LLEGADA DE PLATOS:

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MINIBURGUER DE RETINTO. Restaurante Casa Manolo.

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ROPA VIEJA DE RETINTO. Bar Los Hermanitos.

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DELICIAS DE RETINTO. Restaurante Bar Avenida.

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RETINTO AL TORO. Bar Juan María.

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BRIOCHE RELLENO DE CHICHARRÓN RETINTO CON SU PROPIA MANTECA COLORÁ NAPADO CON CREMA DE PAYOYO CON UN TOQUE DE AJO CONFITADO. Bar Restaurante el Mercado.

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RETINTO EN JUGO DE SALSA DEMI-GLASÉ. Restaurante Playa.

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MENUDO DE TERNERA RETINTA. Restaurante Blanco y Verde.

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JARRETE DE RETINO EN SALSA CON SETAS Y PIÑONES. Parrilla la Venta El Andaluz.

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EMPANADA DE CARNE EN SALSA ROMESCU. Café Bar El Punto de Encuentro.

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SOPITA MONTERA DE TERNERA CON TRIGUEROS SILVESTRES. La Azotea de María,

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CARRILLADA DE RETINTO AL AROMA DE OLOROSO ALFONSO SOBRE PATATAS PAJAS Y TAPÍN REBOSADO. Restaurante Francisco Fontanilla.

 

 

“LA PIÑONERA” PREMIO A LA PROMOCIÓN TURISTICA 2018

La Piñonera, Fábrica de Cervezas Artesanas de Puerto Real, ha recibido hoy El Premio a La Promoción Turista “Villa de Puerto Real 2018”, otorgado por la Delegación de Turismo del Exmo Ayuntamiento de Puerto Real.

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El acto ha tenido lugar en el C.C. Iglesia de San José. Patricia Aparicio Trujillo e Ismael Pérez Gaviño, jóvenes emprendedores han conseguido en poco tiempo una posición preponderada dentro de la Industria Cervecera de Andalucía, España y Europa. En este mismo año han sido galardonados también con la  medalla de bronce en el Barcelona Beer Challenge 2018, certamen de índole internacional, considerado como el festival más importante de España, y uno de los más importantes de Europa, y en donde tuvieron que competir con más de 1000 cervezas de 30 países distintos. Años anteriores, esta misma cerveza, La Piñonera Winter Ale fue ya premiada  como la mejor Cerveza Artesana de la Baja Andalucía de 2016.

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Ismael ha destacado que su empresa defiende y se nutre ante todo del producto local. Su filosofía se sustenta en la defensa de una sinergía creada con el apoyo mutuo entre las pequeñas empresas, que se refuerzan unas a otras, dándose visibilidad y espacio en el mercado. Aprovecharon Patricia e Ismael esta oportunidad para agradecer al área de Turismo del Ayto de Puerto Real la confianza que han prestado en ellos desde sus comienzos, cediéndoles por ejemplo la Nave en la que han estado ubicados hasta hace muy poco. También mostraron su cariño y reconocimiento a los familiares y amigos que les han apoyado en todo momento, destacando la labor realizada por Rafael Pérez Pérez, autor de la imagen de la Piñonera, y padre de Ismael. “Las Comidas de la Nona”, madre de Ismael, que le salvan la vida diaria. A los padres de Patricia, con sus llamadas de alivio y consuelo en la distancia, desde su pueblo de Extremadura, y la reforma y mejora  de su local actual, que ha podido ser gracias a el trabajo de su padre. Y como no, al hijo de ambos, el chiquitín que sustenta la alegría de estos maravillosos padres para que puedan seguir creando y repartiendo sus mimos entre él y la cerveza.

 Y para celebrar tan entrañable acto “La Piñonera” abrió sus grifos de espuma y nos deleitó con su  premiada cerveza. Como aperitivo, David Fierro nos conquistó con  los exquisitos bocados dulces de su pastelería “Obrador Fierro”, entre los  que destaco una deliciosa palmera elaborada con la “Cerveza Negra de La Piñonera”. 

¡Enhora buena Patricia e Ismael!